El Ayuntamiento de Cartagena y los representantes del comercio ambulante, fundamentalmente con la Asociación de Comercio Ambulante de la Región de Murcia, han alcanzado un acuerdo para regular la comercialización de ropa de segunda mano en los mercadillos del municipio. La iniciativa contempla la implantación de un protocolo higiénico-sanitario que busca mejorar las garantías para consumidores y vendedores, además de favorecer un modelo de comercio más sostenible. Se trata de un paso adelante en esta candente cuestión que está afectando al sector, del cual la Unión de Autónomos del Comercio CNAC se congratula.
La medida ha sido consensuada tras varios meses de reuniones entre el Consistorio y el sector, en las que también se han incorporado las aportaciones realizadas por los propios comerciantes y por los usuarios de los mercadillos.
Adaptación progresiva hasta enero
El nuevo protocolo establecerá un periodo transitorio de hasta seis meses para que los vendedores puedan adaptarse a las nuevas exigencias antes de la renovación de las autorizaciones municipales, prevista para el próximo mes de enero.
El objetivo es reforzar las condiciones de higiene en la venta de prendas usadas, prevenir posibles problemas relacionados con la salud pública y minimizar el riesgo de plagas, en línea con la normativa vigente y con los principios de la economía circular.
Además de la regulación de la ropa de segunda mano, el Ayuntamiento ha anunciado un mayor control sobre los puestos que realizan ventas al peso.
Las básculas utilizadas por los comerciantes deberán estar debidamente verificadas y calibradas para garantizar la exactitud de las mediciones y ofrecer mayores garantías a los consumidores, reforzando así la transparencia en las transacciones comerciales.
Plan de modernización de los mercadillos
La regulación forma parte del programa de mejora de los mercadillos municipales impulsado por el Ayuntamiento durante los últimos años con el propósito de modernizar estos espacios comerciales.
Entre las actuaciones desarrolladas destaca la transformación del mercadillo de Cabo de Palos, donde se han incorporado zonas de sombra, áreas de descanso para visitantes y vendedores, espacios destinados a food trucks, nuevos puntos para la recogida de residuos y campañas de sensibilización sobre limpieza y sostenibilidad.
Con estas medidas, el Consistorio pretende consolidar unos mercadillos más seguros, accesibles y adaptados a las nuevas demandas del comercio y del consumo responsable, manteniendo al mismo tiempo la actividad económica de los vendedores ambulantes.
La Unión de Autónomos del Comercio CNAC felicita a la Asociación de Comercio Ambulante de la Región de Murcia y le muestra su apoyo para continuar avanzando en la resolución de los retos de futuro que tiene la venta no sedentaria.

