CNAC se opone a la flexibilización en los plazos de pago del Reglamento Europeo contra la Morosidad

CNAC se opone a la flexibilización en los plazos de pago del Reglamento Europeo contra la Morosidad

La Unión de Autónomos del Comercio CNAC ha mostrado su rechazo a que se flexibilice o ralentice la rapidez en los pagos a las pequeñas y medianas empresas. Ahora que la Comisión Europea está debatiendo el Reglamento Europeo contra la Morosidad, CNAC exige que se legisle en favor de las personas trabajadoras autónomas, las pymes y las microempresas, que son el eslabón más débil de la cadena de valor. Se une así a los planteamientos de la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad, que solicita que la Comisión proteja a las pequeñas empresas y personas emprendedoras.

Ante la presentación y debate de enmiendas por parte de grupos parlamentarios como GPP y ECR, la entidad española pide que no se ceda ni un ápice en el avance hacia la protección de la empresa cobradora, que por lo general sufre dilaciones en la recepción del legítimo pago a su trabajo.

“Pensamos, opina Pepe Galván, presidente de CNAC, que el principio de la ‘libertad del pacto entre las partes’, esgrimido por los enmendantes, generará plazos más largos a los previstos por el reglamento”. En efecto, se propone la posibilidad de alargar los plazos de pago a más de 30 días siempre que se especifique en contrato y el alargamiento no sea “manifiestamente injusto” para el acreedor. “Es difícil esperar que las cláusulas contractuales indiquen, en estas circunstancias, de manera explícita algo que pueda interpretarse como manifiestamente injusto, por lo que estamos ante una contradicción en sus propios términos”, indica Galván.

Aunque la modificación excluyese la posibilidad de aplicación entre pymes y grandes empresas o la administración, la experiencia demuestra que las compañías más grandes disponen de los medios para obviarla si, por ejemplo, se firmaran los contratos a través de compañías interpuestas de menor tamaño. “Demostrar esto, continúa CNAC, exigiría acciones por parte de los perjudicados, que en la mayoría de las ocasiones no pueden asumir”. Recordemos que pagar tarde supone un enorme beneficio financiero, especialmente en periodos inflacionistas y de altos tipos de interés.

Además, generalmente, las empresas peores pagadoras son aquellas de mayor tamaño, que cuentan con manifiestos de ‘Responsabilidad Social Corporativa’. Por ello, CNAC aplaude el trabajo de la eurodiputada polaca Roza Thun, que ha presentado nueve enmiendas para mejorar dicho reglamento abordando cuestiones específicas y pide a los europarlamentarios que voten a favor de dichas enmiendas este jueves, 22 de febrero.

La condición adicional de notificar dicha excepción a la “autoridad de aplicación” implica una carga administrativa añadida, mayores controles burocráticos, costes añadidos para todas las partes involucradas y un control imposible por parte de la mencionada autoridad.

Por su parte, la propuesta incluye la eliminación del control de pagos a subcontratistas en la contratación pública. Por tanto, se perjudica a los subcontratistas, que cobrarían sus facturas a mayores plazos, sin control alguno ni responsabilidad por parte de las Administraciones Públicas. De hecho, al menos las administraciones públicas españolas nunca han estado demasiado interesadas en aplicar la norma que ya les obliga a practicar el control de pagos a subcontratistas en determinados contratos, como demuestran los informes sobre el asunto presentados por OIRESCON.

“Si la parte económicamente más débil debe financiar a la más fuerte, se pierde el equilibrio que las enmiendas pretenden erróneamente transmitir”, concluye Galván. La libertad de plazos de pago puede no ser equitativa, mejorando a una parte a costa de la otra. La ley debe tener en cuenta las diferencias entre las partes para asegurar que el resultado sea neutro.

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