La Unión de Autónomos del Comercio CNAC ha propuesto un conjunto de propuestas urgentes destinadas a amortiguar el impacto económico que puede provocar el conflicto en Oriente Próximo sobre el comercio y el trabajo autónomo. La entidad continúa así su atención al tejido comercial español y refuerza sus proyectos de sostenibilidad y circularidad en el comercio.
Entre las medidas se plantea la puesta en marcha de actuaciones fiscales extraordinarias dirigidas a comerciantes autónomos con menores niveles de ingresos, entre ellas, reducciones temporales del IVA en suministros esenciales como electricidad, gas o combustibles profesionales, siempre condicionadas a criterios de renta y tamaño de actividad.
Las medidas se enmarcarían en las que ya se activaron en España con el ‘escudo laboral y económico’ tejido desde hace seis años, con la pandemia del Covid.
Desde CNAC también se propone un mecanismo de devolución acelerada del IVA soportado para evitar tensiones de tesorería y una deducción extraordinaria en el IRPF destinada a compensar el aumento de los costes energéticos y logísticos.
La propuesta incluye, igualmente, el aplazamiento automático y sin intereses de obligaciones fiscales y cotizaciones sociales para los autónomos con caídas demostradas de facturación o rendimientos bajos, así como reducciones temporales de las cuotas a la Seguridad Social en los sectores más afectados.
En los escenarios más graves, CNAC plantea activar la prestación por cese de actividad por causa de fuerza mayor para garantizar la protección económica del colectivo.
La organizacion se suma a entidades como UATAE, proponiendo también medidas para el trabajo autónomo en general, como las medidas estructurales orientadas a reducir la dependencia energética del tejido productivo, entre ellas, el impulso al autoconsumo, el apoyo a comunidades energéticas o la financiación para la electrificación de actividades profesionales.
En este sentido, se plantea recuperar instrumentos de control del mercado energético, como un tope al precio del gas en el mercado mayorista, y reforzar los mecanismos de supervisión para evitar prácticas especulativas por parte de grandes compañías energéticas y petroleras.
Asimismo, medidas específicas para los sectores más expuestos al encarecimiento energético, como para el transporte se plantea una bonificación directa al gasóleo profesional, ayudas por vehículo y el refuerzo de la prohibición de trabajar por debajo de costes.
Para la agricultura se propone aplicar IVA superreducido o tipo cero a fertilizantes, piensos y gasóleo agrícola, junto a ayudas directas y el refuerzo del sistema de seguros agrarios.
Como medida específica para el comercio y las pequeñas actividades económicas, se plantea una reducción selectiva del IVA energético, ayudas directas para afrontar los costes de energía y alquileres y el refuerzo de programas de bonos comercio en barrios y zonas rurales.

